Technocrati tiene registrados millones de blogs en su directorio y su tasa de crecimiento es de 200,000 bitácoras nuevas al día. Muchos de estos sitios contienen sólo algunas pocas entradas, debido a que los autores pierden la continuidad al ver que sus blogs no tienen el éxito que esperaban y desisten de mantenerlo; primero aparecen como olvidados y un poco después se les considera muertos vivientes.
 
Para que un blog crezca, debe dedicarse a un público potencial, ya que siempre hay un roto para un descosido. Para que sea exitoso, deberá ser uno en que se pueda sentir la calidad, el buen gusto, el excelente contenido y sobre todo, que se mantenga con perseverancia.
 
Muchos de los bloggers que si le tiene fe a sus espacios, lamentablemente no realizan las acciones adecuadas para sacarlo del anonimato con el que nace, otros sencillamente no hacen nada y los demás realizan actividades de promoción con poca ética profesional.
Si tu ya estas cansado de esperar que tus visitas no aumenten por sí mismas, es momento de poner manos a la obra.
 
Invierte tiempo
Dedica un parte del día a crear artículos para alimentar tu blog, olvídate por un tiempo del Copy and Paste. Si posees el toque de gracia para escribir como el de Stephen King, posiblemente no te llevará más de 10 minutos realizar un buen artículo; de lo contrario, si eres como el resto de nosotros, entonces tendrás que dedicarle algo de tiempo extra.
Esboza algo, permite que se enfrié dejándolo por un tiempo a un lado, vuelve a leerlo en voz alta y corrige lo que sea necesario; deja que se enfríe de nuevo, léeselo a alguien que te de una opinión objetiva (tu mamá no vale a menos que sea escritora famoso, pero aun así no vale), permite que se enfríe reiteradamente, vuelve a realizar los cambios pertinentes y dale una última revisión antes de publicarlo.
El proceso es lento, casi como fabricar una buena espada, pero vale la pena el esfuerzo ya que al final será ese artículo el arma que te defenderá en la batalla para ganar lectores asiduos.
 
Haz del bloggeo una prioridad
Aviso, no me refiero a que dejes de lado tus responsabilidades, sino que tienes que comprometerte a que mejoraras lo que publiques cada día; si alguna vez no tienes ganas de escribir, pues no lo hagas; si no sabes cómo redactar, entonces estudia algún curso para aprender a hacerlo, no le mientas a tus lectores y procura ser constante.
 
Invierte dinero
Prepárate para invertir algo de tu dinero en el blog, si lo que quieres es llevarlo al siguiente nivel tendrás que poner algo de efectivo. En verdad que puede ser algo muy económico, por ejemplo Blogger y Wordpress te venden el nombre de dominio por algo menos de 11 dólares al año, el alojamiento es gratuito y puedes colocarle publicidad para ir recuperando la inversión. También deberás vestirlo con una plantilla que no sea de las que vienen predeterminadas, para esto, puedes modificar alguna que posea una licencia adecuada, o bien, puedes pagarle a alguien para que te diseñe una a medida.
 
Promociónate, anúnciate, véndete
Si piensas que has creado un artículo excepcionalmente bueno, es muy razonable que quieras que todo el mundo sepa de él, así que tendrás que avisar a tus lectores que no te conocen que corran rápidamente a verlo y a disfrutarlo. Puedes hacerlo por correo directo o postearlo en las redes sociales como Menéame o Enchílame, pero no abuses, porque de hacerlo, terminaras desterrado y no te permitirán anunciarte ahí nunca más, aunque ruegues, llores y patalees.
 
Incluso si te ignoran o rechazan, te servirá de lección para pulir tus habilidades y encontrar que es lo que quiere leer la gente, sólo así conocerás el gusto de tus lectores.
 
Colabora
Una excelente forma de dar a conocerte es escribiendo para otros blogs que así lo permitan. Generalmente te dejan colocar un enlace hacia tu sitio, con lo que poco a poco sabrán de tu trabajo. Dicha aportación debe ser de calidad y procura que sea exclusiva para el anfitrión, ya que si publicas en varios sitios el mismo artículo, Google lo tachará de duplicado y no le dará la importancia adecuada en los resultados de las búsquedas.
 
Protege tu buen nombre
Muchos bloggers si creen en el valor que posee lo que publican, si vas a escribir sobre algo difamatorio o controversial, posiblemente también se dañe tu credibilidad. Para expresar esos sentimientos de descontento, existen sitios especializados como Hazme el chingado favor, en los que puedes expresarte libremente y nadie se sentirá ofendido de más, ya que para eso está creado, para servir de catarsis a los bloggers.
 
Ignora a los pesos muertos
Tal vez alguien te dirá que el mantener un blog es pérdida de tiempo, aprende a hacer oídos sordos a las palabras necias. Te repito mi consejo de no dejar de lado tus actividades y responsabilidades, si en el transcurso del día no puedes escribir, levántate una hora más temprano para redactar. Mi esposa, por ejemplo, me criticaba por escribir en el día, ahora lo hago muy temprano y así no le quito el tiempo que le debo dedicar a la familia, aunque ahora me reclama menos desde que la última fiesta de cumpleaños la pague con el dinero que obtuve con el blog.
Si, todos blogueamos por el dinero, el que no lo haga por estas razones, que tire la primera piedra.
 
¿Tu que opinas? Deja tu comentario y dime si tienes algún otro consejo.

 

Foto: Lanvin y Arieanna

 
Si reseñas 1,000 paquetes informáticos no por eso te transformarás Softonic Si 1,000 veces copias y pegas el mejor contenido de otros blogs, ni de esa forma te transformarás en Microsiervos Si 1,000 veces me muestras los nuevos gadgets que han aparecido, no por eso creeré que eres Engadget. Y eso es porque eres único y yo quiero saber que es lo que tu opinas.
¡Descúbrete!
 
Diariamente aparecen en mi lector de Feed alrededor de 500 artículos que hay que revisar para estar al día en lo que se publica en Internet. Ver cada uno es altamente improductivo, por la cantidad de tiempo que me lleva realizar esta actividad. Constantemente tengo que dar de baja la suscripción de algunos Feeds para poder controlar la cantidad de datos que recibo. La cuestión es que hay algunos blogs que publican demasiado, otros publican un artículo muy bueno y 200 muy malos y tan solo por ese post que vale la pena no me decido a eliminarlo. Algunas bitácoras duran exactamente un mes en mi Google Reader, cuando los doy de alta anoto en una agenda la fecha en la que realicé la suscripción y en el pasar de las semanas voy marcando los artículos repetidos, quiero decir, copiados casi literalmente de otros blogs.
 
Al fin de mes reviso quien ha tenido más Copypaste durante esos días y los envío al paraíso de los bits. En lo particular a mi me gusta ver cada mañana el número de lectores que se han inscrito, hay ocasiones que el numero no crece, es mas, se queda estático durante días. Cuando me preocupo es cuando veo que el número desciende. Y en ese momento me pregunto ¿Qué hice mal? ¿Qué ocasionó que decidieran no volver a ver mi blog? Es muy fácil eliminar a un blog del lector de fuentes, lo difícil es que alguien se inscriba y te sea fiel. Por eso les pregunto a mis lectores ¿Qué es lo que te gusta de este sitio? ¿Qué es lo que te gustaría que cambiara? ¿Existe algún tema que sea de tu interés y te gustaría que tratara?
 
Por lo general a los que se ponen en contacto conmigo les pregunto si poseen algún sitio, de ser así, lo visito constantemente para retroalimentarme con sus contenidos, de esta forma, conozco a personas muy interesantes y con intereses bien definidos; esto es algo que difícilmente puedes encontrar en una sala da Chat. Si tu que lees estas líneas tienes algún sitio, te pido me envíes un correo enviándome la dirección para conocerlo, y de ser posible, le haré una reseña para que los demás visitantes conozcas tus creaciones.
 
Imagen: Isaac Vladimir Hernández Dávila

Uno de los problemas más comunes a los que se enfrenta un blogger, no importando de lo que se trate, es encontrar nuevos temas de inspiración. Seguramente algunos lo padecen más que otros, sin embargo, existen formas de evitarlo en lo posible; y es que tarde o temprano te sucederá.
 
Las revistas. El Bloggeo ha evolucionado en su proceso de elaboración, cada vez se parece más al estilo de una revista. En ambos productos (La revista y el blog) la atención se centra en crear un título llamativo y en los tópicos que componen el sitio. Los temas de ambos se definen claramente, tenemos revistas de automovilismo, informática, ciencia, deportes, espectáculos, etc. Algunos bloggers piensan que los medios tradicionales no tienen nada que ofrecer, pero los editores de revistas han perfeccionado durante ya muchos años la habilidad de mantener la atención de las personas. Si en cierto momento te sientes escaso de ideas, deja de golpear la pared de la inspiración y acude a una tienda de revistas; entre las que compres, elige alguna que por lo general no adquirirías. Para fomentar la creatividad, tienes que salir de vez en cuando de tu área de influencia. Si por lo general adquieres las revistas de espectáculos, puedes comprar alguna de fotografía; si te gustan las revistas de mascotas, compra alguna de automovilismo, si lo tuyo son los bebés, dale una oportunidad a las que se dirigen a los adolescentes. Muy probablemente no todo el contenido será de tu agrado, pero observa las formas diferentes de abordar un tema, eso te puede ayudar a encontrar nuevas ideas.
 
Las películas. Así como los blogs y las revistas, las películas centran su atención en un tema en particular. Y como en gustos se rompen géneros, en cada película encontrarás algo de inspiración. Puede ser que veas como alguien supero obstáculos, o como alguien aprendió una lección de vida importante. En muchas películas puedes encontrar los comentarios de la gente que la realizó, te cuentan lo que pensaron al momento de realizarla y como se desarrolló el proceso creativo; ponles atención, escúchalos y toma ideas. Mientras estas viendo la película, toma nota de lo que te va pasando por la cabeza, no esperes a que termine, ya que de hacerlo, se te habrán olvidado algunos puntos que pueden ser importantes.
 
Los libros. Los libros, a diferencia de las películas o de las revistas, tienden a inspirarnos de una forma distinta, mucho más profunda. En el libro “Sinhué el egipcio”, el protagonista nos indica en la primera hoja del relato que no escribe para dioses ni para hombres, porque está cansado de sus caprichos, sino que escribe para él mismo. Eso es una parte importante que debes aprender el momento de crear un blog, que debes crearlo para ti y no para los buscadores o para los patrocinadores, por supuesto que es bueno hacer dinero, pero es mejor escribir para que los demás obtengan conocimiento.
 
La gente es primero, Google después.
Si en tu localidad existe algún lugar en dónde vendan libros de segunda mano, dales una oportunidad a los que veas más acabados, de seguro están así por haber sido leídos muchas veces… es como un indicativo de su PageRank.
 
Los tabloides. Muchos bloggers tal vez odien a los tabloides, pero estos se pueden convertir en una fuente de inspiración. Es decir, no significa que tengas que hablar de OVNIS o colocar a una chica semidesnuda entre tus artículos, sino de que puedes aprender de sus técnicas de redacción, si tienen la habilidad de desarrollar la forma en la que publican sus títulos, de seguro tu blog atraerá a más lectores. Piensa por un momento a la cantidad de personas que has visto en el supermercado, esperando para pagar con una de estas revistas en las manos. El contenido suele ser basura, sin embargo, la mitad de la batalla es hacer que nos comiencen a leer, la calidad del artículo es lo que logrará que sigan contigo. A menos que quieras que tu blog parezca un noticiero, de vez en cuando adopta tus títulos para que parezcan un tabloide, pero sin abusar demasiado, ya que si lo haces demasiado puedes perder credibilidad.
 
El arte. Tal vez el arte es a lo que menos recurrimos a la hora de inspirarnos para el contenido del blog, pero son los artistas lo que con unas pocas herramientas crean obras de gran belleza, Hay que tomar eso en cuenta. La creatividad del bogger no tiene que ser únicamente con el teclado, puedes crear música, grabarla y colocarla en la red; puedes comprar una libreta de dibujo y garrapatear algo con el lápiz hasta que obtener algo hermoso que puedas compartir en tu sitio. No todo es escribir, la creatividad tiene muchas formas.
 
¿Cuál otra? ¿Qué fuente de inspiración utilizas tu? ¿Conoces alguna otra? No dudes en escribir a pulsodigital@gmail.com para que cuentes tu experiencia. Foto: Francisco Hernández

Si bien no todas estas cuestiones se aplican a cada blog, debes considerar la respuesta de cada una de estas preguntas a la hora de tomar la decisión de renunciar al blogeo. ¿Qué metas tengo para este blog? ¿Se están cumpliendo? ¿Estoy acercándome a lo estimado? ¿Estoy realmente interesado en el tema? ¿Estoy obteniendo satisfacción personal al desarrollarlo? ¿Cuantos artículos he escrito en el último mes? ¿Tengo tiempo para mantener el blog en funcionamiento? ¿Hay alguien que lee mi blog? ¿Le dedico el tiempo suficiente? ¿Me veo a mí mismo escribiendo en este blog en 18 meses? ¿Este blog no gana nada de dinero? ¿Evoluciono al desarrollar el blog? ¿Hay otros beneficios al mantener este blog? ¿El blog me da energía o toma la energía de mí? ¿El tráfico y los ingresos crecen o disminuyen? ¿Los lectores participan? Si los lectores están comentando ¿Qué dicien? ¿Cuáles otros bloggers escriben sobre mi blog? ¿Tengo algo original y útil que decir sobre mi tema? ¿Qué otra cosa podría hacer con el tiempo que paso desarollando este blog? ¿Cuál sería el impacto si retirara este blog? Ahora que has tenido un momento de reflexión
 
¿Qué has decidido?
Foto: Inju

Retomando el "Decálogo del Escritor" de Augusto Monterroso he modificado algunos términos para que se lea como "El decálogo del Blogger", para cuestiones prácticas es lo mismo.
 
Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Bloggea siempre.
 
Segundo. No postees nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
 
Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En el bloggear no hay nada escrito".
 
Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás postees nada con cincuenta palabras.
Quinto. Aunque no lo parezca, bloggear es un arte; ser blogger es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
 
Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos bloggers; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo. No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
 
Octavo. Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
 
Noveno. Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un blogger.
 
Décimo. Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
 
Undécimo. No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
 
Duodécimo. Otra vez el lector. Entre mejor blogees más lectores tendrás; mientras les des post cada vez más refinados, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si posteas cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
 
Foto: Jesamyn

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